Hace unos meses, estando tomando cañas en el Amalio con mis amigos, tuve una trifulca. El debate se enzarzó tanto que hasta la cocinera vino a reprenderme. La clienta comentaba el tema también con el camarero. Sólo me había quedado en la defensa de la labor del Gobierno. Llevo el sanbenito colgado, del cerebro lavado, de las ideas fijas, el cazurrismo extremo y la terquedad del socialista con carnet. He decidido quitarmelo para siempre. Me considero una persona inteligente, con personalidad y conciencia política superior a la media. Mis argumentos son válidos y no dictados desde el partido. Precisamente, aún estoy meditando las medidas adoptadas hoy por Zapatero. El presidente se quedará hoy sin mi defensa a ultranza. En principio me preocupa que las medidas afecten a pensionistas, padres y trabajadores públicos de toda condición. Me inquieta que la patronal aplauda las medidas y también que no se hable de subir los impuestos a los más ricos. Medidas bien vistas en Europa que van a traer cola. Aún así y para terminar, acabo diciendo que el partido que mejor defiende todo aquello en lo que yo creo es el que es y que jamás será el que no es. Fuiste mi ídolo, pasas por horas bajas, aún tienes mi confianza pero nunca fui ni seré tu abogado, Zapatero. Pedro J dijo:
Ánimo Fede! los ideales no van unidos a los partidos! las personas estamos para fallar ... las ideas siempre quedan y tu ideología socialista es sin duda la mejor!
Un abrazo!
13 de May, a las 13:53