Se reabre el eterno debate sobre las descargas de Internet y los derechos de autor. Ha llegado el momento definitivo en el que encontrar una solución que satisfaga a todas las partes. Debemos partir de una serie de premisas. La industria discográfica, tal cual la conocemos, ha muerto. Ya se están buscando nuevas fórmulas de distribución de productos audiovisuales que garanticen la compensación del trabajo realizado. Los autores, directores, músicos, fotógrafos, periodistas... deben poder ver recompensado y reconocido su creación para que el mundo del arte siga siendo rentable. Económica y humanísticamente hablando. Los internautas somos todos y no nos pueden tratar como unos delincuentes sin que exista un juicio previo. Amansalva recomienda precaución y sosiego para que la necesaria reforma llegue a buen puerto. Aún así, recomendamos también que reivindiques tu opinión de la manera que prefieras en cualquier foro. Lucha por lo que crees y que viva la cultura.